El Padre Pío y la Santa Misa

Hoy, 23 de septiembre, celebramos la entrada en la eternidad de San Pío de Pietrelcina. Su testimonio sacerdotal aún sigue motivando a los fieles, especialmente a los sacerdotes, para que no dejemos de ser fieles hasta el fin, yendo como el ciervo a las fuentes de agua viva, que saltan hasta la vida eterna.
El Padre Pío nos enseña la fidelidad a las pequeñas cosas, y a vivir de lo sobrenatural. Por esto nada mejor que volver a repasar su visión (que es la del mismo Dios), acerca de los sacramentos, en particular de la Santa Misa, y de las disposiciones que deben tener aquellos que la celebran, es decir, los sacerdotes.
Reproduzco, por esto mismo, una entrevista que le hiciera un hijo espiritual suyo, acerca de la renovación del sacrificio de la Cruz, publicada en “Así habló el Padre Pío” («Cosí parlò Padre Pio», San Giovanni Rotondo, Foggia, Italia).
«Padre, ¿ama el Señor el Sacrificio?
Sí, porque con él regenera el mundo.
¿Cuánta gloria le da la Misa a Dios?
Una gloria infinita.
¿Qué debemos hacer durante la Santa Misa?
Compadecernos y amar.











