templo

Foto 360 grados (click para ver)

sanantoniomc

Horarios

Última actualización: 4/01/2024

Cambios y últimas noticias aquí: Facebook  

Horario de Misas:

   Misas dominicales:

     - Sábado tarde: 18:30

     - Domingo: 8:00, 10:00, 12:00, 17:00, 18:30

   El resto de las Misas de la semana:

     - De lunes a viernes: 7:30 y 18:30

     - Sábado por la mañana: 7:30

Horario de confesiones:

   Media hora antes de cada Misa y durante la Misa

Horario especial de confesiones: Jueves

   7:00 a 9:00 y 17:00 a 19:30

Horarios de oficina:

   - De lunes a viernes: 9:00 a 12:30 y 15:00 a 18:00

   - Sábados: 9:00 a 12:30

Horario del Santísimo :

- Adoración: Martes de 8:00 a 18:15

   - Bendición: Martes de 18:15 a 18:25  

- Adoración: Jueves de 8:00 a 18:15

   - Bendición: Jueves de 18:15 a 18:25

Domingo II de Cuaresma (A) (12 marzo 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Jesus transfiguration C

(San Mateo 17: 1-9)

La liturgia de la Palabra nos presenta en el día de hoy el evangelio de la Transfiguración del Señor en el Monte Tabor. Sólo tres discípulos: Pedro, Santiago y Juan estaban presentes cuando ocurrió el hecho.

Durante la transfiguración del Señor, estos discípulos fueron “capaces” del ver a Jesucristo con toda su gloria y majestad tal como lo veremos en los cielos. Ante tal visión, los discípulos quedaron extasiados y llenos de alegría: “Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, una para Moisés y otra para Elías” (Mt 17:4). Así será nuestra experiencia en el cielo si somos capaces de mantenernos fieles al Señor durante esta vida.

Pero Jesús no sólo quiere que seamos felices en el cielo, sino que también quiere que empecemos a gozar de esa felicidad sobrenatural aquí en la tierra. De hecho, hay realidades maravillosas que nos rodean, y que para muchos pasan desapercibidas. Por ejemplo: la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía; la presencia continua de nuestro ángel guardián junto a nosotros; la inhabitación de la Santísima Trinidad en el alma de la persona que se encuentra en estado de gracia; el infinito poder de nuestra oración; el delicado y tierno amor que nos tienen Jesucristo y su Madre Santísima, y muchas cosas más.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo I de Cuaresma (A) (5 marzo 2017)

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado

JEsuS ORANDO C

Las tentaciones de Jesús en el desierto
(Mt 4: 1-11)

Es muy importante distinguir entre “tentación” y “pecado”. La tentación no es pecado. Se comete pecado cuando uno cae voluntaria y conscientemente en la tentación.

Una cosa hay que tener bien clara: disponemos de toda la ayuda necesaria de parte de Dios para vencer cada una de las tentaciones que el Demonio nos presente. Nadie es tentado por encima de sus fuerzas:“Dios que es fiel no permitirá que sean tentados por encima de sus fuerzas; antes bien, les dará al mismo tiempo que la tentación, los medios para resistir” (1 Cor. 10, 13). El poder que tiene el Demonio sobre los seres humanos a través de la tentación es limitado. Con Cristo no tenemos nada que temer. Nada ni nadie puede hacernos mal, si nosotros mismos no lo deseamos.

Las tentaciones son pruebas que Dios permite para darnos la oportunidad de aumentar los méritos que vamos acumulando para nuestra salvación. La lucha contra las tentaciones es como el entrenamiento de los deportistas para ganar la carrera hacia nuestra meta que es el Cielo. (2 Tim. 4, 7). Las tentaciones sirven para que los seres humanos tengamos la posibilidad de optar libremente por Dios o por el Demonio. También sirven para no ensoberbecernos creyéndonos autosuficientes y sin necesidad de Cristo Redentor.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo VIII del T.O. (A) (26 febrero 2017)

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado

San Mateo 6: 24-34

Nadie puede servir a dos señores, pues o bien aborreciendo al uno, menospreciará al otro, o bien adhiriéndose al uno menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

liliesofthefield CPor esto os digo: No os inquietéis por vuestra vida, sobre qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, sobre qué os vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido? Mirad cómo las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? ¿Quién de vosotros con sus preocupaciones puede añadir a su vida un solo codo?

Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Mirad a los lirios del campo cómo crecen: no se fatigan ni hilan. Yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana es arrojada al fuego, Dios así la viste, ¿no hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No os preocupéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos o qué vestiremos? Los gentiles se afanan por todo eso; pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso tenéis necesidad." Buscad, pues, primero el reino y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura. No os inquietéis, pues, por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes; bástale a cada día su afán."

¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando oyes la siguiente frase?: “El hombre ha de vivir en un continuo espíritu de superación” Para la gran mayoría significa que el hombre ha de procurar vivir cada día mejor, tener más dinero, superarse y crecer humanamente. Si eso es lo que has pensado, me da la impresión que las palabras que dice el Señor en el evangelio de hoy te harán pensar: “No os inquietéis por vuestra vida…”; “No os preocupéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos o qué vestiremos? Los gentiles se afanan por todo eso; pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso tenéis necesidad." Buscad, pues, primero el reino y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura”.

Esta misma idea aparece continuamente en los evangelios y en las cartas de los apóstoles: “¿De qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?” (Mc 8:36). “Buscad los bienes de arriba” (Col 3: 1-4). “Para mí la vida es Cristo” (Fil 1:21).

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo VII del T.O. (A) (19 de febrero de 2017)

Ratio: 3 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio desactivadoInicio desactivado

Cristocrucificado C

Mateo  5: 38 - 48

«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.  Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra:  al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto;  y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.  A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. 

«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.  Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,  para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?  Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?  Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.  

En el evangelio de hoy el Señor nos habla claramente del nuevo modo de proceder que Él espera de los cristianos: "Habéis oido que se dijo... pero yo os digo". ¿De dónde le viene al cristiano la fuerza para actuar de ese modo? De la gracia santificante.

El cristiano es en realidad un ser diferente al resto, pues ha sido dotado de la fuerza del lo alto para obrar al modo divino. Es por ello que el Señor nos dice: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto". Si no obramos de ese modo, seremos iguales que los fariseos y publicanos.

Así pues, hemos de amar al que nos persigue y ofende. Ya Jesús nos lo enseñó cuando estaba clavado en la cruz: "¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".

Imprimir Correo electrónico

Domingo VI del T.O. (A) (12 de febrero de 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

ama-a-Dios

San Mateo  5: 17 - 37

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.  Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.  Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.  «Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. 

«Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal.  Pues yo os digo...

En las últimas semanas el Señor nos ha estado hablando con mucha claridad de nuestra salvación y de cómo ser felices. Hace dos semanas nos proponía el mensaje nuclear para un cristiano: "Las Bienaventuranzas". Todos aquellos que las vivan pueden estar seguros de ser felices en la tierra y de alcanzar el Cielo.

La última semana nos hablaba de qué es lo que Él esperaba de nosotros sus discípulos: Sed sal de la tierra y luz del mundo; para darle sabor, preservarlo de la corrupción e iluminarlo para que los hombres puedan reconocer a Dios a través de nuestras buenas obras.

En el Evangelio de hoy el Señor habla con gran firmeza y claridad. Critica duramente a aquellos que actúan como los fariseos: buenos en apariencia, pero corruptos en el corazón. El Señor insiste en que hemos de cumplir con sus mandatos y preceptos; pero eso no es suficiente, el cumplimiento auténtico de la ley nos ha de llevar a una conversión y a un cambio profundo en el corazón y en la vida.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo V del T.O. (A) (5 de febrero de 2017)

Ratio: 4 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio desactivado

luzdelmundo C“Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. ”

Después de habernos dicho el Señor en el Sermón de la Montaña (Mt 5: 1-12) lo que ha de hacer su discípulo para ser feliz y bienaventurado, ahora nos dice qué es lo que Él espera de nosotros: “Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo”.

La sal sirve para dar sabor y preservar de la corrupción a los alimentos. El cristiano ha de ser quien dé sabor y sentido a la vida del hombre sobre la tierra. Su forma de vivir y pensar ha de sazonar el mundo en el que vive. Y al mismo tiempo preservará al mundo de la corrupción.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo IV del T.O. (A) (29 enero 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

bienaventuranzas

Las Bienaventuranzas son el núcleo de las enseñanzas de Cristo. En otro lugar, Jesucristo contraponía sus enseñanzas con lo que se había dicho anteriormente: “Habéis oído que se dijo…, pero yo os digo”; ahora, explicita cómo ha de ser un seguidor de Cristo. Esta doctrina es totalmente nueva y especial. Para muchos hombres puede parecer “irracional” o “exagerada”, pero este fue, junto con “amaos como yo os he amado” el mensaje especial que Cristo nos quiso dejar a sus seguidores.

Las Bienaventuranzas son un a modo de resumen de lo más esencial que ha de vivir el cristiano: ser pobre de espíritu, limpio de corazón, ser manso y humilde…

Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos

El pobre para Jesús, no es aquél que no tiene cosas, sino más bien aquél que no tiene su corazón puesto en las cosas.

Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra

No es fácil entender como Cristo te pide que seas maso, cuando el mundo es violento, cuando para los hombres, el importante es el más fuerte, el más poderoso.

Ser manso significa ser bondadoso, tranquilo, paciente y humilde.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo III del T.O. (A) (22 de enero de 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

San Mateo  4: 12 - 23

Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea.  Y dejando Nazaret, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí;  para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: ¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles!  El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido.  Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.» 

Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores,  y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres.»  Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.  Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó.  Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.  Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 

La conversión y el seguimiento son dos ideas centrales del mensaje evangélico.

Conversión significa cambio profundo de la mente y del corazón. Por este cambio se rechaza el mal, el pecado… y todo aquello que nos puede separar de Dios. Pero no hay auténtica conversión si no se da un paso más: la aceptación del Bien que es Dios.

Así pues, la verdadera conversión tiene dos fases: la primera de rechazo del pecado, y la segunda, la aceptación de Cristo. No hay auténtica conversión si no se dan los dos pasos. No es suficiente decir “yo no mato ni robo”; también hay que decir: “Jesús es lo primero en mi vida”, “para mí la vida es Cristo” (Fil 1:21).

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo II del T.O. (A) (15 enero 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Agnus Dei C

San Juan 1: 29 - 34

Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.» Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo." Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»

Desde el comienzo de la vida pública de Jesús, San Juan Bautista le anunció como aquél que iba a quitar los pecados del mundo. Jesús era el nuevo y definitivo Cordero de Dios. Con el sacrificio del nuevo Cordero, Dios borraría los pecados del hombre y las puertas del cielo se abrirían de nuevo para él.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Fiesta del Bautismo del Señor (A) (8 enero 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

bautismodelseñor

Mateo 3: 13 - 17

Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?» Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó. Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»

El domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía se celebra la Fiesta del bautismo de Cristo. Con él, se cierra el tiempo de Navidad; para así comenzar a partir del lunes el tiempo llamado Ordinario; el cual se verá interrumpido con el Miércoles de Ceniza (comienzo de la Cuaresma).

Cuando Cristo se metió en la fila para esperar su turno de ser bautizado, seguramente San Juan Bautista no sabía qué hacer. Llegó el Mesías delante de él y pidió el bautismo. El Bautista exclamó: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿tú vienes a mí?” (Mt 3,14).

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico

Domingo IV de Adviento (A) (18 diciembre 2016)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

SuenoSanJose C

Mateo 1: 18 - 24

La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto

A Dios le gusta gastarnos "bromas" para que así aumente nuestra confianza en Él. Sabemos que la Virgen quedó encinta por obra del Espíritu Santo ¿Pero cómo se lo podía explicar ella a San José? Cualquier cosa que le dijera era bastante difícil de creer, por muy bueno que fuera San José. Así que la Virgen hizo lo más virtuoso y sabio: ya que Dios le había puesto en ese "aprieto", ella esperaba que fuera el mismo Dios quien le diera solución. Y así fue.

Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.» Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.

Continuar leyendo

Imprimir Correo electrónico