templo

Foto 360 grados (click para ver)

sanantoniomc

Horarios

Última actualización: 4/01/2024

Cambios y últimas noticias aquí: Facebook  

Horario de Misas:

   Misas dominicales:

     - Sábado tarde: 18:30

     - Domingo: 8:00, 10:00, 12:00, 17:00, 18:30

   El resto de las Misas de la semana:

     - De lunes a viernes: 7:30 y 18:30

     - Sábado por la mañana: 7:30

Horario de confesiones:

   Media hora antes de cada Misa y durante la Misa

Horario especial de confesiones: Jueves

   7:00 a 9:00 y 17:00 a 19:30

Horarios de oficina:

   - De lunes a viernes: 9:00 a 12:30 y 15:00 a 18:00

   - Sábados: 9:00 a 12:30

Horario del Santísimo :

- Adoración: Martes de 8:00 a 18:15

   - Bendición: Martes de 18:15 a 18:25  

- Adoración: Jueves de 8:00 a 18:15

   - Bendición: Jueves de 18:15 a 18:25

Solemnidad de Pentecostés (C) (15 mayo 2016)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

pentecostes

Celebramos hoy la Solemnidad de Pentecostés.

Cincuenta días después de la Resurrección de Jesucristo, y diez días después de su Ascensión, Jesús, como había prometido, nos mandó su Espíritu para que se hiciera realidad en nosotros la nueva vida que Él nos había conseguido a través de su muerte y resurrección

En aquel tiempo fueron los apóstoles y la Virgen María quienes, reunidos en el Cenáculo, recibieron el Espíritu Santo.  Ahora, somos nosotros quienes le recibimos a través de los sacramentos.

Con el Espíritu Santo recibimos una nueva vida, la vida sobrenatural, que nos hace hijos de Dios por adopción, receptores de sus dones y frutos (Gal 5:22-23). El Espíritu Santo es para nuestras almas lo que el corazón es para nuestro cuerpo. Sin corazón no podemos vivir; pues sin el Espíritu Santo en nosotros estamos “espiritualmente muertos”. Por la gracia santificante que nos da el Espíritu somos hechos hijos de Dios; y como hijos, herederos del premio eterno del cielo.

Es el Espíritu Santo el que ora en nosotros con gemidos inenarrables (Rom 8:26). Y es Él también quien nos enseña a orar (Lc 12:12). Él nos consuela en nuestros sufrimientos (Jn 14:26) y llena nuestro corazón de alegría y paz (Gal 5:22)

El Espíritu Santo es además el que nos perdona nuestros pecados a través de la confesión sacramental (Jn 20:23).

Recibimos por primera vez al Espíritu Santo cuando nos bautizamos; y luego lo volvemos a recibir cada vez que nos acercamos dignamente a cualquiera de los sacramentos. El sacramento por excelencia del Espíritu Santo es la Confirmación. En él recibimos la plenitud del Espíritu.

El cristiano es además templo del Espíritu Santo: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (1 Cor 3:16)

El Espíritu Santo nos abandona cuando cometemos un pecado mortal. Sólo la confesión limpia nuestras almas para poderlo recibir de nuevo.

Imprimir Correo electrónico