templo

XXII Domingo del T.O. (A) (31 de agosto de 2014)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

JESUS PREDICANDO 

Mt 16: 21-27

"Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres! Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta".

El evangelio de hoy nos presenta para nuestra consideración tres ideas fundamentales para la vida de un cristiano:

1.- Pensar como Dios: Ante el anuncio de Cristo que tenía que ir a Jerusalén para sufrir, ser matado y resucitar al tercer día, Pedro lo tomó aparte y le reprendió: “De ningún modo sucederá esto”.

La respuesta de Cristo a Pedro fue clara y firme: “¡Quítate de mi vista, Satanás… pues no piensas como Dios sino como los hombres!

¡En cuántas ocasiones hemos aconsejado a personas que huyan de su misión o elijan el camino fácil! El Señor compara a San Pedro con Satanás por pensar así. En multitud de ocasiones Dios nos ha dicho que su forma de actuar y pensar no es como la de los hombres: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos; ni mis caminos son vuestros caminos” (Is 55: 8-9).

Recuerdo a una madre que le decía a su hijo, futuro candidato al sacerdocio: ¿Por qué te tienes que levantar tan temprano? ¿Para qué tienes que ir a Misa todos los días? ¡No hay que exagerar tanto! O cuántas personas le dicen a una madre embarazada del cuarto: “Otra vez así. ¿No sabes que eso ahora no se lleva?” y cosas peores.

Continuar leyendo

 Imprimir  Correo electrónico

Un minuto para pensar

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado

hombre-pensando

¿Cuánto tiempo y esfuerzos necesita un niño para obtener el graduado escolar?

¿Cuánto tiempo y esfuerzos necesita un joven para obtener un título universitario para ejercer una profesión durante 35 o 40 años?

¿Cuánto tiempo y esfuerzos necesita un hombre para conseguir el dinero suficiente para comprar una casa que gozará unos 50 o 60 años?

¿Acaso crees que con los dos minutos al día que dedicas a rezar, y la media hora de la Misa a la semana, vas a tener “crédito” suficiente para "comprar" una plaza en el cielo que te va a durar para siempre?

Y si no haces ni eso, ¿crees acaso que Dios te considerará un buen hijo suyo y que merecerás el premio eterno del cielo?

¡Piensa! ¡Todavía estás a tiempo de realizar la elección adecuada! Habrá un día en el que la suerte ya estará echada. Pero todavía tienes tiempo de convertirte, acercarte a Dios y tomar el buen camino. Si lo haces, descubrirás que el minuto que “has perdido” leyendo esto valió la pena.

Nunca podremos recibir un premio tan grande por un esfuerzo proporcionalmente tan pequeño. Yo pediré por ti para que Dios y mis oraciones siempre te acompañen en tu camino.

 Imprimir  Correo electrónico

La soberbia: el gran pecado del hombre

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado

soberbiaDesde que el hombre fuera creado por Dios hasta nuestros días; y a pesar de los muchos avances que éste ha experimentado y descubrimientos que ha realizado, siempre ha tenido frente a sí una común tentación: la soberbia. Adán y Eva tuvieron que hacer frente al: “si coméis de este árbol seréis como Dios”. Y sabemos que cayeron en la tentación.

La soberbia es el pecado que ha conducido y seguirá conduciendo a más hombres al infierno. La soberbia es en el fondo la gran tentación que ha de superar todo hombre que vive, y que se reduce sencillamente a dar respuesta a esta pregunta: “¿Me reconoces a Mi como tu Creador? O ¿Prefieres ser tú tu propio dueño y señor?

En los últimos siglos esta tentación se ha disfrazado de multitud de formas y maneras, de tal modo que el hombre a veces no ha sido capaz de reconocerla. Ahora no se presenta tanto como un rechazo a Dios o un deseo de ser como Dios, cuanto un olvido de que hay un Ser Supremo al que tenemos que dar cuenta de nuestras acciones. La cultura actual da culto al cuerpo, a lo material, al bienestar puramente físico. Todo aquello que sea espiritual es minusvalorado, preterido o simplemente olvidado. Los padres se preocupan casi únicamente de la salud de sus hijos, y en cambio se olvidan de enseñarles a rezar, a que vayan a misa…. Aunque parece mentira, un niño cristiano aprende antes a manejar un teléfono móvil que a rezar el Padrenuestro.

Continuar leyendo

 Imprimir  Correo electrónico